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¿Quiénes tienen más riesgo de tener déficit de vitamina D?

D’VIDA

Guía clara para entenderlo

La vitamina D es fundamental para nuestra salud, pero aun así muchas personas tienen niveles más bajos de lo que deberían. Y no siempre es por falta de sol: hay situaciones, etapas de la vida y características que hacen que algunas personas tengan más probabilidades de presentar déficit.1

La buena noticia es que entender estos factores ayuda a prevenir, a consultar a tiempo y a cuidar mejor nuestra salud.

1. Personas que pasan poco tiempo al sol

Hoy pasamos gran parte del día en interiores: oficina, colegio, transporte, trabajo remoto, etc. Esto hace que la piel reciba menos luz UVB, que es la que permite que el cuerpo produzca vitamina D. Incluso la ropa muy cubriente o el uso constante de protector solar también reducen esta síntesis.1

2. Adultos mayores

Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo la capacidad de producir vitamina D. Si a eso le sumamos que muchas personas mayores se exponen menos al sol, el riesgo de déficit aumenta de forma importante.1

3. Personas con piel más oscura

La melanina (el pigmento que da color a la piel) actúa como un filtro natural frente a la radiación UVB. Esto significa que las personas con piel más oscura necesitan más tiempo al sol para producir la misma cantidad de vitamina D que alguien con piel clara.1

4. Personas con obesidad

En personas con obesidad, la vitamina D puede distribuirse de forma diferente dentro del cuerpo, lo que hace que los niveles en sangre tiendan a ser más bajos en comparación con personas con peso normal.1

5. Personas con dificultades para absorber nutrientes

Algunas enfermedades digestivas (como enfermedad celíaca o enfermedad inflamatoria intestinal) y ciertos tipos de cirugía bariátrica pueden limitar la absorción de vitamina D, incluso cuando la ingesta es adecuada.1

6. Personas que toman ciertos medicamentos

Hay fármacos que interfieren con el metabolismo de la vitamina D. Dentro de ellos se incluyen algunos anticonvulsivantes y otros medicamentos que afectan su activación natural.1

7. Quienes viven en lugares con inviernos largos o poca radiación UVB

No basta con “cómo me siento” o con mirar la piel. La única forma confiable es a través de un examen de sangre indicado por un médico, que mide 25-hidroxivitamina D, el marcador recomendado por las guías internacionales.1

Una invitación a conocer tu propio riesgo

Saber si perteneces a uno de estos grupos no es para alarmarse, sino para estar atento. La deficiencia de vitamina D es muy común, pero también es fácil de detectar y manejar con la orientación adecuada. Informarse es siempre el primer paso para tomar decisiones más conscientes sobre nuestra salud.

Referencias


  1. Miranda C, Daisy, Leiva B, Laura, León S, José Pablo, & de la Maza C, Ma Pía. (2009). DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LA DEFICIENCIA DE VITAMINA D. Revista chilena de nutrición, 36(3), 269-277. https://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182009000300009

Suplemento Alimentario. Dto N° 977/96. M-DVD-CL-02-26-0001

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